Yo no me quiero casar, ¿y usted?

A solicitud de un grupo de docentes de otra comunidad, reproducimos la parte escrita de un informe relacionado con el movimiento demográfico de la ciudad en los últimos años, que además patentizó un notorio descenso en el número de casamientos.
Aquí el texto:

“La disminución de los casamientos y en menor medida de los nacimientos oficializados por ante el Registro Civil de Bell Ville, muestran un contundente cambio de comportamiento social.
Comencemos por los nacimientos: en 2015 se registraron 636 y el año pasado tan solamente 308, en este último caso sin llegar al promedio de uno por día.
En 2016 los nacimientos ya habían bajado a 541; repuntaron un poco en 2017 al totalizar 571, pero como queda dicho en 2018 se registró una cifra realmente escuálida, que reiteramos, alcanzó a 308.
Este año se aprecia un mejoramiento del número correspondiente, ya que – como puede apreciarse en el gráfico – hasta el 23 de setiembre pasado ya habían sido anotadas 441 niñas y niños.
En lo que respecta a las defunciones, los números fluctúan en incrementos o descensos según el año de que se trate, pero sin variaciones tan llamativas.
Como vemos en pantalla, durante 2015 ocurrieron 467 decesos, que subieron a 539 el año siguiente y descendieron levemente a 511 en 2017. En 2018 hubo un nuevo descenso: fallecieron en Bell Ville 491 personas y hasta el 23 de setiembre de este año el número oficial es de 341.
Y ahora vamos al tema central de este informe: el descenso del número de matrimonios verificados en el Registro Civil.
En 2015 hubo 89 enlaces, un promedio de 7,4 por mes; ya para 2016 se registró un leve ascenso a 104 matrimonios, con un promedio de 8,6 por mes y en 2017 un marcado descenso los llevó a solo 82, lo que promedió 6,8 cada 30 días.
Pero el año bisagra fue 2018, ya que solamente se casaron 52 parejas, exactamente una por semana o si se prefiere un bajísimo promedio de 4,3 enlaces por mes y este año apunta a una cifra similar ya que hasta el 23 de setiembre solo hubo 44″.

Esta entrada fue publicada en La Ciudad, Sociedad. Guarda el enlace permanente.